Un poco de mi recorrido:
En mi paso por la Universidad pude comenzar a experimentar la profesión desde las prácticas de las diferentes áreas de incumbencia. La más significativa para mí, fue la de Psicología Comunitaria, donde asistí a FUNDAMIND, Centro de Primera Infancia ubicado en el barrio de Once, CABA, participando en un taller de Mujeres –en situación de vulnerabilidad socioeconómica-, espacio grupal de escucha y acompañamiento que buscaba trabajar en el fortalecimiento de las potencialidades de sus asistentes. Esta experiencia resultó ser de suma gratificación para mí, dando cuenta -en el trabajo con una población invisibilizada- que la mirada y la escucha son herramientas esenciales en nuestra práctica, y que partiendo de ellas si es posible hacer la diferencia.
Sobre el final de la carrera (2013), comencé a formar parte de “Nueva Fuente”: Asociación de psicoterapia clínica en CABA. Un lugar de encuentro, formación, y atención psicológica a la población. Comencé como alumna, realizando cursos y participando en calidad de oyente en supervisiones y diversos eventos académicos. En 2014, ya graduada de la Universidad, empecé a brindar atención como psicóloga en dicha red asistencial en la cual participé activamente hasta 2016.
La curiosidad por el vasto universo de la psicología me llevó a seguir formándome, realizando las diplomaturas de Neuroaprendizaje y Psiconeuroinmunoendocrinología (2016, Universidad de Belgrano, Argentina).
En paralelo, en aquel tiempo realicé la formación teórico-práctica de Sala de Juegos Terapéutica del Hospital de Pediatría Garrahan. Allí me introduje en el ámbito de la salud pública, dando cuenta de cómo nuestra labor particular se encuentra inmersa y atravesada por el paradigma de la complejidad y sus dimensiones. En el Hospital, trabajé con niñxs con padecimientos orgánicos complejos, utilizando el juego como recurso terapéutico, tanto estructurante (en términos de subjetividad) como elaborativo, es decir, propulsor imprescindible para fomentar la salud integral de los pequeños.
Trabajé en diversos espacios con infancias, adolescencias y jóvenes: escuelas, centro médico terapéutico y también en CAINA (Centro de atención Integral de niñxs y adolescentes). Mis roles fueron variados, siempre partiendo desde la base de mi profesión, prestando cuerpo y palabra a quienes lo requerían teniendo siempre como norte la idea de aportar a la autonomía y el bienestar integral de las personas.
Actualmente -y desde hace algunos años- brindo atención psicológica online, lo que me permite trabajar con personas que se encuentren en cualquier parte del mundo. Creo que la psicoterapia es un recurso hermoso que nos beneficia a todos, nos invita a pensarnos, a conocernos de manera más profunda y abrazar la propia singularidad.
Te invito a que te encuentres y conectes con el propio deseo y que este se convierta en tu guía. Que la autenticidad sea tu recurso más valioso, y que, al mirarte al espejo, encuentres una sonrisa que refleje complicidad, ternura y aceptación.
¡Gracias por leerme!